Miel

Proceso de producción de la miel de abeja

Proceso de producción de la miel de abeja

Proceso de producción de la miel de abeja

La miel es considerada un tesoro alimenticio desde la antigüedad, cuando aún no se habían desarrollado los métodos para extraer azúcar de productos como la remolacha o la caña. Repleta de vitaminas, minerales y un poder de conservación impresionante, este espeso líquido no solo tiene una alta demanda humana, sino también de otros animales, como los osos, tejones, algunas aves y muchos más.

El proceso de producción de la miel de abeja comienza en las flores, la base material imprescindible para la elaboración de la miel es el néctar de las flores, del cual las laboriosas e incansables abejas se encargan de recolectar cada día, tras interminables horas de vuelo buscando las flores candidatas a ofrecerle el mejor producto. Este líquido azucarado es extraído del interior de la flor empleando una larga lengua que se encarga de succionarlo y llevarlo hasta el interior del estómago del insecto, donde se almacenará y comenzará el proceso de transformación.

La abeja toma este néctar y lo almacena en el buche donde, gracias a la enzima invertasa, separa las  moléculas de sacarosa (azúcar común) del néctar en glucosa y fructosa.  Así llegan a la colmena donde regurgitan esta nueva solución, que es tomada por las abejas obreras, las cuales deshidrata en cierta medida en su buche.

Esto lo hace “desmbuchando” una parte de esa sustancia, dejándola al aire en su boca, para que se reseque, la vuelve a tragar y mezclar con el resto y repite el mismo proceso cerca de 100 veces, dejando una sustancia más viscosa que es la que extienden sobre las celdas de los panales de cera que ellas mismas construyeron con anterioridad donde se condensa debido a la temperatura del panal (35ºC) y las corrientes de aire que producen las abejas ventiladoras en la entrada del panal agitando sus alas.

A la miel en este punto se le denomina mielato, que ha perdido el 80% del agua que originalmente tenía el néctar. Una vez el panal tiene llenas todas sus celdillas de mielato, las abejas cubren este con una capa fina de cera que se denomina opérculo, que significa que la miel está madura para su recolección. Es entonces cuando el apicultor puede extraer la miel.

¿Que hace el apicultor?

Tras recoger de la colmena los cuadros que contienen las celdillas de miel, el primer paso a seguir por el apicultor es el corte para eliminar esos “tapones”  de cera que retienen la miel para que podamos sacar la miel de sus celdillas mediante centrífuga, que permitirá obtener una miel más pura que con el antiguo método del prensado. En este paso la miel ya es completamente comestible, pero suele realizarse una sedimentación con su posterior filtrado para eliminar las posibles impurezas que puedan quedar en la miel, tales como restos de polen o ácaros, y así envasar una miel más pura y vistosa posible.

Y tú, ¿ya conocías el Proceso de producción de la miel de abeja?

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